sábado, 24 de marzo de 2018

NUEVO BIMBO, ESTA VEZ EN EL SUR

Después de dos citas de aves abatidas, saltaba la sorpresa en Cádiz. Un zorzal rojigrís aparecía en unos jardines en plena ciudad, descubierta por Carmela Quijano e identificada por Paco Jácome y Manuel Jiménez (enhorabuena a los tres), y la noticia no tardó en difundirse. Lo bueno de esta observación es que, por fin, se trataba de un ave del que se podía disfrutar y cuyas observaciones llegaban a ser muy buenas debido a la cercanía y la relativa confianza del ave. Así pues la oportunidad la pintaban calva y organicé un viaje express para tratar de observarla. Se trataba de la cuarta cita para España de esta especie siberiana y que, en estas fechas, debía estar en el sureste asiático invernando. Allí me presenté el primer sábado de marzo por la mañana, en plena borrasca, con la esperanza puesta en una segura observación. Cuando llegué a los jardines de Varela, me encontré con el primer revés; los jardines estaban cerrados debido al temporal. Pero gracias a la información que varias personas me comunicaron por teléfono y Facebook, sabía que el ave se movía cerca de las vallas que delimitan el parque y que tenía por costumbre acudir a beber a una fuente cercana. Había otras personas buscando y no tardaron en localizarlo. Más pequeño que un mirlo común, su comportamiento era idéntico a este, como todos los túrdidos, y no se estaba quieto ni un segundo. Poco más puedo contar, que disfruté de él toda la mañana y a la hora de comer decidí irme y descansar después. Ya había cumplido de sobra. A continuación, unas fotos del protagonista.



Zorzal rojigrís Turdus obscurus



Zorzal rojigrís Turdus obscurus



Zorzal rojigrís Turdus obscurus



Zorzal rojigrís Turdus obscurus


Como veis, el viaje relámpago fue provechoso. Gracias por seguir el blog.

¡Qué lo disfrutéis!


jueves, 22 de marzo de 2018

RAREZAS EN EL NORTE CON SPAINBIRDS

Pues un año más, y creo que ya son tres, nos aventuramos unos pocos intrépidos, de la mano de Spainbirds, hacia el frío y la lluvia en busca de rarezas. Esta vez visitaríamos, como el primer año, Asturias y Galicia buscando rarezas ya observadas con anterioridad y alguna nueva.

Hasta última hora no decidimos, casi llegando, cual sería el primer lugar que visitaríamos, pues en Avilés se estaba observando una gaviota de Delaware y en Gijón, dos gaviotas polares. Vimos que el tiempo daba una tregua y decidimos ir primero al puerto de El Musel a por las polares. Además de estas gaviotas, observamos como especie interesante un colimbo grande.



Gaviota groenlandesa Larus glaucoides



Gaviota groenlandesa Larus glaucoides



Gaviota groenlandesa Larus glaucoides



Gaviota patiamarilla Larus michahellis


Antes de abandonar Gijón nos asomamos a la playa de Poniente con la intención de observar un zampullín cuellirrojo que permanecía en la zona. Tuvimos suerte y pudimos disfrutarlo. No fue nada agradable descubrir también el cadáver orillado de un fulmar boreal.

Tampoco localizamos en la desembocadura del río Piles y la playa de San Lorenzo un gavión hiperbóreo pero, a cambio, disfrutamos de un nutrido grupo de otras especies de gaviotas y algún ejemplar de correlimos oscuro.



Gaviota reidora Larus ridibundus


Rápidamente salimos hacia Avilés, parando en el embalse de La Granda, donde disfrutamos de un lejano macho de porrón bastardo. Después de un rato dando vueltas para salir del complejo industrial, ahora sí que íbamos para Avilés donde Merche tenía controlada la gaviota de Delaware. Pero como suele pasar en esto de la observación de aves, cuando llegamos, el ave había levantado el vuelo y había desaparecido del lugar que usaba de dormidero. Esperamos un buen rato, casi hasta que se hizo de noche, con la esperanza de que apareciera de nuevo pero no volvió. Con este revés acabamos el primer día y nos dirigimos a nuestro hotel en Burela, donde empezaríamos el pajareo a la mañana siguiente.


A primera hora estábamos recorriendo el puerto de Burela en busca de gaviotas blancas, principalmente. Había poco movimiento de gaviotas en general, así que nos contentábamos con lo que aparecía en el agua, como alca común o colimbo ártico.



Colimbo ártico Gavia arctica



Gaviota argéntea europea Larus argentatus


Ya estábamos planteando la retirada cuando Santi canta el gavión hiperbóreo en vuelo por encima de nuestras cabezas, perdiéndose entre los tejados de las naves. Intentamos localizarlo pero no hubo manera. Tengo muchas ganas de pillarlo en condiciones pero no hay forma. Una breve parada en San Cibrao y el Portiño de Morás no deparó nada interesante, por lo que ya pusimos rumbo a la ría de Ortigueira. El primer objetivo, en las afueras de Morouzos, eran un grupo de ánsares piquicortos que llevaban un tiempo por allí. Desgraciadamente no los pudimos localizar. La siguiente parada era Cariño, donde este año no han citado a Phil, la gaviota de Bonaparte que lleva años visitando el lugar. A cambio, localizamos otra gaviota polar en el otro extremo de la playa. Volvimos a la ría de Ortigueira, donde tuvimos un 50% de éxito; vimos el negrón especulado que lleva un tiempo allí y falló un macho de silbón americano. Última parada en Cedeira para observar eider común, con resultado positivo. Noche en Cee.


Nuestro último día en Galicia amanecemos en Nemiña/Lires para observar un adulto de gaviota argéntea americana que lleva varios años visitando la zona. Contamos, una vez más, con la inestimable ayuda de Fernando Pereiras, al que doy las gracias por su ayuda, esperando repetir el año que viene. La observación, al otro lado de la ría, es satisfactoria. Añadimos a la lista un primer invierno de gaviota cana y martín pescador. Dadas las previsiones metereológicas adversas a nuestra vuelta a Madrid, decidimos acortar la visita a este espectacular paraje y dirigirnos a la última parada del viaje: cerceta aliazul. Para ello, llegamos a Cabaña de Bergantiños y realizamos un paseo por una pasarela de madera paralela a la ría. Recorremos un lado sin éxito y a la vuelta, nos tenemos que refugiar en el vehículo debido a un fuerte chaparrón. En este momento puedo decir que vivimos el momento mágico del fin de semana. Dos personas con telescopio vuelven al aparcamiento con la lluvia aun presente y Santi decide ir a preguntarles si han visto la cerceta. Veo que los tres, tras una breve conversación, vuelven juntos y llegan a la altura de la furgoneta. La lluvia ha parado y bajamos del vehículo. Santi nos presenta: "Chicos, tengo el placer de presentaros a José Luis Rabuñal". Ante nosotros se encontraba un maestro de la ornitología gallega y española, una autoridad al que debemos el auge de la observación de aves en nuestro país. El revuelo estaba justificado, estábamos encantados de tenerle ahí y poder hablar con él. Nos contó con emoción su famosa anécdota de su observación de chorlitejo semipalmeado allá a finales de los 70, y lo narraba como si hubiera sido ese mismo día. Encima, nos dio la buena noticia de que la cerceta seguía allí. Fue un enorme placer  y un honor conocerle y haber podido conversar con él, escuchando sus innumerables historias y citas de un pionero de la ornitología en Galicia y España. Como podéis imaginar, pudimos observar la cerceta unos minutos, antes de que otro tremendo chaparrón precipitara nuestro regreso a Madrid, sin contratiempos.



Cerceta aliazul Anas discors



Cerceta aliazul Anas discors



Cerceta aliazul Anas discors


Gracias por seguir el blog, un saludo.



miércoles, 14 de marzo de 2018

BUSCANDO RAREZAS EN CANTABRIA

Retomamos el ritmo del blog con la que fue mi primera salida del 2018, un fin de semana de enero en Cantabria en busca de rarezas. El plan era visitar la Marisma Blanca y Cicero en busca de porrón osculado y zarapito trinador americano, respectivamente. 

La llegada a Santander vino acompañada de muy mal tiempo y yo, temeroso de que las rarezas desaparecieran, decidí casi sobre la marcha dejar las cosas en el hotel y dirigirme de inmediato a Astillero a por el porrón osculado. Así pues llegué a la Marisma Blanca a primera hora de la tarde y aposté el telescopio en una zona a cubierto de la lluvia. Ahora tocaba rastrear la laguna y tener algo de suerte. Muy animada estaba la cosa con fochas comunes, mucha anátida, una pareja de cisne vulgar y varias gallinetas comunes, entre otras aves. Después de un rato buscando sin éxito, decido moverme hasta el pequeño observatorio para tener una mejor panorámica de la lámina de agua. Bueno, pues no tardé mucho en localizar al objetivo de la visita en el otro extremo de la laguna. ¡Bimbo! La lástima fue que no había luz, llovía y estaba lejos, la observación fue pobre, y las fotos ni os cuento. Pero lo había observado, y con eso me daba con un canto en los dientes. Ahora tocaba volver al hotel y descansar porque al día siguiente tocaba el día grande.


Este día tocaba una hora de trayecto en FEVE hasta Cicero para localizar y bimbar el zarapito trinador americano que llevaba casi un año en la zona. Un divagante neártico citado por primera vez por Haritz Sarasa y David Arranz el 29 de enero del 2017. Lo dicho, casi un año (en el momento de publicar esta entrada, esta especie se ha citado el 10 de marzo). Tuve la inestimable ayuda de Álvaro Bustamante, que se ofreció por FB para acompañarme, y al que doy las gracias por su ayuda. Desde el apeadero de FEVE nos dirigimos primero a unas pequeñas conserveras de la zona para resguardarnos de la lluvia. Algún zarapito trinador se movía por ahí hasta que di con uno que me pareció distinto. Ceja muy marcada, color marrón más claro... Después de unos minutos siguiéndolo por el telescopio, Álvaro no duda a la hora de confirmar que se trata de nuestro objetivo. Estaba en el buen camino. Una tregua climatológica nos permitió acercarnos a una pasarela de madera donde había más opciones de observación. Efectivamente, el zarapito se acercó a nuestra posición, y con los telescopios pudimos verlo en detalle. Una amenazadora nube se acercaba con malas intenciones, y empezaba a lloviznar cuando nuestro protagonista echó un corto vuelo, alejándose de nuestra posición, permitiendo que viéramos la principal característica para confirmar que es trinador americano: su ausencia de cuña blanca en el obispillo. ¡Otro bimbo! Y a correr al coche. Y en ese corto trayecto, vivimos y observamos una escena de naturaleza pura que queda grabada en las retinas por siempre: un ratonero común prueba suerte lanzándose a por una incauta garcilla bueyera. Incluso yo percibo alguna pluma blanca en el aire. Lo que no esperábamos es que ¡un azor también estaba en el lance! y no nos habíamos dado cuenta. Alzó el vuelo y nos pasó delante a la altura de los ojos, pudiéndolo ver en detalle. Cuando llegamos al coche no pudimos por menos que felicitarnos por tan excepcional observación. No hizo falta ni prismáticos. El aguacero duró lo que tardamos en abandonar el lugar y asomarnos al observatorio de La Arenilla, donde observamos barnacla carinegra, colimbo grande, zampullín cuellirrojo y el famoso eider que lleva un tiempo por allí. En cuanto mejoró un poco el tiempo, regresamos a la pasarela. Álvaro se tuvo que ir al rato y yo me quedé con la esperanza de poder hacer una foto del ave pero no se dejó. El cielo volvía a amenazar y decidí regresar al apeadero, previa parada en un bar cercano para tomar algo caliente.

Último día completo, con mejoría del tiempo, y que decidí dedicar a mejorar fotos de las dos especies objetivos del viaje. Así pues, primera parada de nuevo en la Marisma Blanca para porrón osculado. La sorpresa aquí fue encontrarme con Pedro Tapia, Jesús Ruiz y Javier Martínez, que venían a lo mismo. Disfrutamos un rato del pato en cuestión.



Porrón osculado Bucephala clangula


La siguiente visita fue a la marisma de Alday, con presencia de un precioso macho de porrón acollarado. No pude resistir la tentación de unirme al grupo. ¡Gracias chicos! En una charca pegada a un complejo comercial, disfrutamos de nuevo de bastante paterío, incluido nuestro protagonista. ¡Por fin me echaba al bolsillo al macho! No era bimbo pero, como acabo de decir, le tenía ganas al macho.



Porrón acollarado Aythya collaris


Todo venía de cara. Ellos se quedaban a comer por allí y después emprendían viaje de vuelta y yo cogía el FEVE para volver a Cicero. Aproveché la espera del tren para comer. Y toda la tarde en la pasarela donde, ahora sí, pude disfrutar del zarapito trinador americano en todo su esplendor. Y conseguí algunas fotos, en vuelo también, de esta megarareza. En las siguientes fotos se aprecian las principales características que lo diferencian de nuestro zarapito trinador: ceja muy marcada, color general pardo más claro, pecho y flancos con barrado muy difuso y ausencia de cuña blanca en el obispillo (en la última foto se aprecia perfectamente). Ahora sí que me podía ir con una sonrisa en la cara, y descansar bien después de tres días a tope. 



Zarapito trinador americano Numenius hudsonicus



Zarapito trinador americano Numenius hudsonicus



Zarapito trinador americano Numenius hudsonicus



Zarapito trinador americano Numenius hudsonicus



Finalmente, dar las gracias a todos los que ofrecieron su ayuda a través de FB y por privado (especialmente a Máximo Sánchez Cobo) y me pasaron datos y coordenadas para facilitar el acceso a los lugares de observación. ¡Muchas gracias!


martes, 21 de marzo de 2017

CHARRÁN DE FORSTER, UN FRACASO MÁS

Mientras continuo cocinando el resto del viaje a Galicia, publico esta salida del pasado mes de diciembre, con mi fallido intento de observar el charrán de Forster que se estuvo observando, también en Galicia, concretamente en Santa Cruz de Oleiros. 

Tuve el enorme placer de conocer a su descubridor, Antonio "Tucho" López Porto, con el que compartí ratos pajareros en el lugar y amenas charlas sobre pájaros y cultura. Fue un auténtico placer.

En cuanto al protagonista de esta pasada escapada, no tuvo el detalle de presentarse allí. De hecho, hacía tres días que no la citaban pero como el viaje ya lo tenía preparado, pues me planté por si sonaba la flauta. Y volví a Madrid con una enorme decepción. Es lo que tiene esto de la observación de aves, son gajes del oficio.

Así que, a falta de este, ahí van fotos de algunas protagonistas con las que me entretuve esos días allí.



Andarríos chico Actitis hypoleucos



Andarríos chico Actitis hypoleucos



Andarríos chico Actitis hypoleucos



Lavandera blanca Motacilla alba yarrelli



Lavandera cascadeña Motacilla cinerea



Corneja negra Corvus corone



Gaviota reidora Larus ridibundus



Gaviota reidora Larus ridibundus



Gavión atlántico Larus marinus



Gaviota argéntea europea Larus argentatus



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus


Hasta la próxima entrada. ¡Qué la disfrutéis!


lunes, 13 de marzo de 2017

GAVIOTA ESQUIMAL EN GALICIA. SUEÑO CUMPLIDO

Tal y como reza el título, un sueño cumplido. Lo había intentado anteriormente en dos ocasiones y a la tercera fue la vencida. Allí estaba y apenas podía creérmelo. Subidón de los buenos, y a disfrutarla a tope. Hacía un rato que habíamos llegado a San Cibrao, con cielo amenazante de lluvia (cayó a ratos) y frío, pero no desistíamos de buscarla en la ría, la playa y el puerto. En las rocas exteriores, más gaviotas. Y los nervios afloraban. "Podía estar ahí", repetía en voz baja. Paramos y los prismáticos empiezan la búsqueda. Los ojos como platos al ver esas patas rosas en la lejanía. Vistazo al telescopio y… ¡bimbo! Aspavientos de júbilo. La gran deseada, al fin. Resoplo aliviado. Cuando todo el mundo la ha visto, buscamos un mejor punto de observación y ahí nos quedamos prácticamente lo que queda de tarde. Para muestra, un botón. Mirad las fotos.



Gaviota esquimal Larus thayeri



Gaviota esquimal Larus thayeri


Un año más, creo que desde el 2008, esta gaviota vuelve a la Mariña lucense para deleite de pajareros de todo el mundo, nacionales y extranjeros. Con la única excepción del 2012 (no se observó), muchos hemos sido testigos de la evolución de este first for Spain, hecho único en Europa porque, si no me equivoco, es el único individuo de esta especie que se ha observado en el continente. Increíble pero cierto. A modo de resumen, y basándome en otros blogs y publicaciones al respecto, detallo brevemente el historial de este MEGA sin parangón.

  • En febrero de 2008, unos ornitólogos franceses observan y fotografían un primer invierno de una gaviota extraña que se da por Larus smithsonianus.
  • En 2009 se observa en el mismo lugar una gaviota de segundo invierno que se da por argéntea aberrante.
  • En marzo de 2010, de nuevo una gaviota rara es observada en el mismo sitio. Se trata de un tercer invierno pero los expertos que han tenido la oportunidad de estudiar fotos u observarla en directo apuntan a Larus thayeri o una hibridación con kumlieni.
  • En 2011, ya casi como adulta, pocas dudas ofrece ya y el misterio se desvela: una preciosa gaviota esquimal ha elegido San Cibrao y la cercana piscifactoría de Lago para pasar parte del invierno.
  • En 2012 no se observa.
  • En marzo de 2013 vuelve a observarse, ya adulta, en los mismos lugares.
  • Curiosamente, en 2014 no se cita en sus fechas habituales sino a finales de año, permaneciendo hasta abril de 2015 con nosotros.
  • Reaparece, una vez más, en marzo de 2016.
  • Y, a día de hoy, descubierta en enero de 2017 hasta cuando ella quiera.
Además de destacar su fidelidad por la costa lucense, su seguimiento desde que era juvenil hacen que sea la mejor documentada de Europa. Este hecho y su aspecto y estructura únicos (es una gaviota preciosa) han hecho que miles de personas hayan peregrinado solo para observarla y fotografiarla.

Aprovecho esta entrada y mis humildes fotos para relatar también los aspectos más relevantes para su correcta identificación. De tamaño algo menor que una patiamarilla, con el gris del manto similar, destaca ese cuello moteado a modo de "bufanda" y que destaca con el blanco de las partes inferiores. El ojo es pálido pero no oscuro del todo y el pico es de un tenue amarillo, tirando a verdoso con mancha gonideal roja limitada a la mandíbula inferior. Y las principales características que destacan en esta gaviota son, por un lado, las patas color rosa chicle, destacadísimas incluso a distancia (perdonad por las fotos pero no hacen justicia a la belleza de esta impresionante gaviota). Juro que visto en vivo el color, pone los pelos de punta.




Gaviota esquimal Larus thayeri


La otra característica es quizás la más importante porque, en caso de duda, puede marcar diferencias con otros taxones: el patrón de las primarias. En las dos siguientes fotos se observan de forma general. En la tercera, con las primarias detalladas, podemos apreciar ese patrón tan destacado y que la hace única.

  • P10 con enorme espejo subterminal blanco, con punta negra mínima.
  • P9 con presencia de lengua blanca a modo de "gota de agua", que no llega a la hemibandera externa.
  • P5 con franja subterminal tenue pero no oscura del todo.




Gaviota esquimal Larus thayeri



Gaviota esquimal Larus thayeri



Gaviota esquimal Larus thayeri
detalle de las primarias


Esta observación se eleva a mi top, más que merecido por la importancia de la propia especie y porque le tenía muchas ganas. Haberla disfrutado ha sido un premio para mi, no podía pasar mucho más tiempo sin que cayera en mi retina. Y todo esto te impulsa y motiva para más y mejor, esto de verdad que engancha. Disfrutadla como he hecho yo. 



Gaviota esquimal Larus thayeri


Gracias por seguir mi blog. Saludos.

PD: a la hora de citar la presencia de esta gaviota en los distintos años, no he querido nombrar a nadie por si les molestaba que su nombre apareciera sin permiso. Si alguien desea que su nombre aparezca aquí, hacédmelo saber y con gusto os incluyo, con todo merecimiento por darnos a conocer la impresionante historia de esta cita sin igual. Gracias.




miércoles, 1 de marzo de 2017

UN PAR DE RATOS EN MADRID RÍO

Llevo el blog con mucho retraso, y a la espera de alguna salida reciente, voy a ir publicando cuando encuentre hueco entradas de salidas del año pasado, como esta de noviembre y diciembre en la que pude asomarme a Madrid Río a ver lo que se cocía.

La principal motivación de estas salidas era tener la posibilidad de toparme con alguna gaviota argéntea y cana, sin desmerecer a cualquier ave con la que disfrutar un rato observándola. Con la gaviota cana no hubo suerte, pero sí con la argéntea, pudiendo observar al menos un par de ejemplares de primer invierno en dichas visitas, y alguna más en la más reciente, que dejaré para otra entrada porque no he podido procesar aun las imágenes. Con todo ello, las siguientes fotografías dan muestra de lo animado que ha estado el lugar en esas fechas invernales, como suele ser costumbre. Destaco la presencia por cuarto  o quinto invierno consecutivo de esta gaviota patiamarilla cantábrica, lo cual es un placer observarla año tras año; también la observación de varias gaviotas cabecinegras, no muy comunes en el interior peninsular, y el deseo de que aparezca alguna rareza. Un lugar privilegiado en el centro de Madrid. 



Gaviota patiamarilla cantábrica  Larus michahellis lusitanicus
6A5:G



Gaviota sombría Larus fuscus



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus
adulto en plumaje invernal



Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus
primer invierno



Gaviota argéntea europea Larus argentatus
primer invierno



Cormorán grande Phalacrocorax carbo



Garza real Ardea cinerea
juvenil



Ganso del Nilo Alopochen aegyptiacus



Gorrión molinero Passer montanus



Urraca Pica pica


jueves, 2 de febrero de 2017

EMPEZANDO BIEN EL AÑO EN LA CORUÑA

Aunque tengo entradas del año pasado pendientes de publicar, la actualidad manda y vamos con mi visita a La Coruña el pasado mes de enero, donde iba con dos objetivos en mente. Además de cumplir con creces, el fin de semana me dio la oportunidad de salir de la ciudad y pajarear por otros lugares de la costa gallega. Todo un lujo. Vamos a detallarlo un poco más.

Aun con reservas por la ausencia de citas publicadas, me aventuré igualmente a viajar a La Coruña a por el mosquitero de Hume que llevaba ya un tiempo por allí, arriesgándome a no verlo a pesar de que en Barcelona y Cádiz también se estaban observando ejemplares y eran más seguras su observación. El tiempo tampoco lo pondría fácil, con frío y ratos de lluvia pero eso no iba a desanimarme. La cosa cambió cuando Óscar Llama me informó un día antes de mi viaje que aun seguía viéndose y, además, me pasó el contacto de Damián Romay, que me ayudó mucho en mi estancia allí. Gracias a ambos por la ayuda ;-)

El sábado día 14 me presenté a primera hora en la Praia das Lapas, con la colosal Torre de Hércules presidiendo el gris cielo y con un breve chaparrón que me cayó justo cuando me encontraba ya buscándolo en la zona donde se había citado los últimos días. Ya oía su inconfundible reclamo y los nervios afloraban. Sabía que en breve se mostraría y tenía que estar preparado. Los movimientos nerviosos de un pequeño pajarillo se acercaban a mi posición poco a poco y ya pude deleitarme con él. Por fin se mostraba con todas las características que no llevaban a confusión: plumaje de color más pálido que el bilistado, la banda alar my visible (la segunda no tanto) y las patas oscuras. Precioso, como no podía ser de otra manera. En su observación estaba cuando aparecieron Jesús, Pedro, Javier y Ángel en escena. Tras los saludos pertinentes, también pudieron disfrutar de este pequeñín venido de Siberia. Se dio la circunstancia  de que ellos ya tenían un plan preparado para pajarear ese día por distintos lugares de Galicia, incluyendo Cariño y San Cibrao, donde el día anterior se había citado de nuevo a Cipriana, la gaviota esquimal que lleva ya unos cuantos inviernos visitándonos, y me invitaron a unirme a ellos. Por supuesto, accedí encantado.

Primero, unas fotos del mosquitero de Hume, realizadas al día siguiente, con más tranquilidad.



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei



Mosquitero de Hume Phylloscopus humei


La siguiente parada era el dique de abrigo del puerto para localizar un escribano nival que llevaba también un tiempo en el lugar. Este era un pequeño anhelo y soñaba con verlo algún día. Cuando iniciamos el paseo y vimos la cantidad de gatos que había, nos temimos lo peor. Esto es verdaderamente un problema serio. Pero el mosquitero nos había levantado el ánimo y estábamos lanzados. Casi llegando al final del dique, noto que algo se mueve muy cerca de mi y rápidamente me giro. No pude evitar un grito de "ahí está" y señalar agitadamente donde estaba, a escasos metros. Lo demás fue sentarse y deleitarse con esta preciosidad, que se dejó hacer muy bien sin necesidad siquiera de prismáticos. Pocas veces habré visto un ave tan confiada. Después de unos minutos gozando con la observación y su presencia, decidimos dejarla tranquila e ir a por el siguiente objetivo.



Escribano nival Plectrophenax nivalis



Escribano nival Plectrophenax nivalis


Sin salir todavía de la ciudad, quedaba una parada más. El parque de Santa Margarita albergaba un habitante muy interesante. No tardamos mucho en localizar al mosquitero bilistado que, al igual que su pariente, se movía incesantemente entre el arbolado de un pequeño sector del parque. Pudimos así observar diferencias con el de Hume, como el plumaje más amarillento, patas y pico anaranjados y el reclamo más suave. La jornada estaba siendo perfecta, acompañando incluso en lo climatológico.



Mosquitero bilistado Phylloscopus inornatus


Tocaba ahora hacer kilómetros para ir en busca de otro de los protagonistas de la jornada. Llegamos a Cariño casi a la hora de comer pero antes nos asomamos a la playa para localizar a la gaviota de Bonaparte que lleva años visitando esta bella población costera. La suerte nos esquiva, así que aprovechamos para comer tranquilamente. Después de comer, nuevamente a la playa donde no faltan varios juveniles de gavión atlántico y numerosas gaviotas patiamarillas y reidoras. Pero la Bonaparte no aparece. Cuando ya metíamos las cosas en el coche, no pudimos por menos que asomarnos por última vez, por si sonaba la flauta. Esta vez sí sonó cuando Jesús vio una pequeña gaviota entrar en la playa desde el mar. Ahora sí que la teníamos, menos mal.



Gaviota de Bonaparte Chroicocephalus philadelphia


Quedaba la guinda del pastel para redondear el día, pero la gaviota esquimal no acudió a la cita, ni en la piscifactoría ni en San Cibrao donde sí observamos otras aves de interés: gaviota argéntea, varios adultos de gavión atlántico, zarapito trinador, correlimos oscuro… pero ni rastro de Cipri :-( ¡ay si la llegamos a observar!

Al día siguiente, ya solo, dediqué prácticamente todo el día a disfrutar del mosquitero de Hume (las fotos que ilustran la entrada son de este día) y dar un paseo por los prados cercanos, dándome cuenta del enorme potencial que tienen para rarezas y aves en paso. Un ejemplo es el bisbita de Richard que se dejó retratar eso sí, manteniendo siempre una prudente distancia de seguridad. 




Bisbita de Richard Anthus richardi


Esa tarde de domingo quedo con Damián y, después de volver a observar al humei, me enseña un sitio en la playa de Riazor para correlimos oscuro, vuelvepiedras y zarapito trinador. Todo un lujo tener a estas tres especies en plena ciudad. Después nos acercamos a una barriada a las afueras para ver estrilda común. Vemos un buen bando pero son muy desconfiados. Para rematar el día, nos asomamos a unos islotes cerca del monte de San Pedro donde el movimiento de gaviotas es total. Después de esta maratoniana jornada me despido de Damián, al que doy nuevamente las gracias por su ayuda. Espero coincidamos de nuevo pronto.



Correlimos oscuro Calidris maritima/Vuelvepiedras Arenaria interpres



Zarapito trinador Numenius phaeopus


Pues esto es lo que dio de sí el fin de semana posterior al de Reyes, mi primera salida del año y dos bimbos más a la saca, además de muchas especies y buenos momentos con amigos, prismáticos en mano. Poco más se puede pedir.

Gracias por seguir el blog, hasta la próxima.